> PUNTOS DE VISTA
> Un espectáculo irrepetible
CLAUDIO SPONTÓN | Ex jugador de San Martín y de River
Como aquella final de 1976, que aún se recuerda por la avivada de Rubén Suñé, no me cabe dudas que esta serie pasará a la historia por lo que se juegan ambos equipos y por los pergaminos de los dos más grandes clubes del país.
Para un jugador que tendrá la posibilidad de estar entre los 22 que saltarán a la cancha, es algo inigualable, porque será poder estar en el lugar que todos quisieran estar por la adrenalina que se consumirá en los 180 minutos.
Es impresionante y, creo, inigualable la expectativa que desde el miércoles a la noche comenzaron a despertar estos dos cotejos que serán únicos e irrepetibles.
Ahora con el desembarco de la tecnología, todo se magnifica. Las redes sociales invadieron cada rincón de la casa y es inevitable cada vez que prendés una radio o la televisión que ya empiecen a hacer especulaciones sobre la capacidad de uno u otro equipo. Están en condiciones de brindar un hermoso espectáculo. Dios quiera que puedan responderle a la gente.
> Convulsionan al país
ALFREDO GRACIANI | Ex delantero de Boca y de Atlético
Es el partido que quienes tuvimos la dicha de vestir una de esas dos camisetas nos encantaría jugar. Máxime en este caso, que estará en juego el título de la Copa Libertadores de América.
Desde el mismo momento en que se conoció la clasificación de Boca a la final, el fútbol argentino empezó a convulsionarse. Y no es para menos: será una serie que paralizará el mundo deportivo hasta que se defina la serie.
En mi carrera, que la inicié en Atlanta, tuve la dicha de jugar ocho temporadas inolvidables en Boca y de estar presente en muchos clásicos. En ese tiempo, nos enfrentábamos con River en Mar del Plata, en la Supercopa y en los torneos de AFA. Por suerte, fueron más los partidos que terminé festejando que los que mastiqué bronca al perder con el rival de siempre.
Dios quiera que, más allá de quien sea el ganador, sea una fiesta y que le demostremos al mundo lo que es la competencia interna en la Argentina. Como “bostero” que soy me ilusiono con festejar.
> El juego más especial
CARLOS FONDACARO | Ex jugador de Boca y de Atlético
Este clásico se torna especial por su carácter de histórico: nunca se vio que los equipos más grandes de la Argentina jueguen una final de Libertadores. Yo jugué en dos ocasiones un Boca-River -en Reserva y en Primera (torneo de verano, en Mendoza, ganamos 2 a 0)-. Y también tuve la posibilidad de jugar un Atlético-San Martín: me tocó ganarlo y hacer un gol. Obviamente son diferentes; uno abarca el país; incluso, estuve en el exterior y doy fe de que ahí también se lo vive con todo. El que gane esta final quedará en la historia: un clásico que defina la Copa no se juega a cada rato. Será un partido único. Los que entren al campo lo jugarán de manera distinta a cómo jugarían un clásico del torneo local; porque, por supuesto, es algo diferente. Por lo que viví como jugador, y como hincha “xeneize”, creo que Boca tiene esa mística copera que a River le falta. Juegue bien o mal, Boca sale a ganar siempre. El “Millonario” tiene un nivel de juego muy bueno, con un entrenador muy inteligente.
> Tiene una carga emotiva extra
ALEJANDRO SACCONE | Ex arquero de River y de Atlético
Todos los clásicos son especiales, y tienen su encanto. En Tucumán me tocó jugarlo, y lo disfruté muchísimo; fue una experiencia única, por la B Nacional, ¡no quiero ni pensar lo que será en Superliga! Este Boca-River tiene un plus, porque además de ser el clásico entre los dos más grandes de la Argentina define el campeón de una competencia internacional. Marcará la historia a futuro; y eso le da una carga emotiva extra. Los dos equipos llegan bien, porque el pasaje de fase te fortalece. Pero River sale más fortalecido, porque dio vuelta un resultado adverso. Espero que pueda plasmar eso en el campo de juego. Desde que Marcelo Gallardo dirige a River, una de las principales cosas que el hincha destaca es haber revertido la racha negativa de los clásicos. Muchos dicen que River está ganando los últimos clásicos “a lo Boca”: metiendo, sin dejar pensar, ahogando rivales, y poniendo ese extra que los hinchas de Boca decían que ponían. El que gane este clásico quedará en la historia.